Estoy en un momento en el que puedo llamarme como poco común.
Me deleito con la luna, con el cine y un buen libro.
Tengo escasos 16 años, pronto 17, pero 40 años de cambio, lectura, y algo de baile en este duro camino que llamamos vida.
El mundo se me hace un lugar maravilloso y muy vertiginoso, cada mente resulta perpetuable.
Sé que la música mueve la enorme dimensión en mi mente, disfruto de las personas con las que se puede hablar desde malas series de TV, hasta el trabajo de Immanuel Kant.
Soy leal, voraz y un poco soñadora.
No soy efímera y detesto las injusticias.
Me impulsa el deseo del cambio, la revolución, la potencia humana, y el cofre guardado en aquella metáfora roja, mi corazón, donde aguas misteriosas hacen turbulencia, mientras mi mente estalla en constante búsqueda del conocimiento.
No estoy perdida en páginas llenas de letras, me encuentro en historias solemnes que no terminan en la palabra «fin».
Escritora diurna y nocturna.
La mente habita los poderes más magnánimos que desees hallar.
No hay nada más poderoso que un joven con ideales.
Bienvenidos a un viaje interminable, poderoso y mágicamente posible.
Con amor:
Maga.
Creadora de contenido.
