HIJA DE HUMO Y HUESO
Título: Hija de humo y hueso.
Autora: Laini Taylor.
Editorial: Alfaguara.
Nº páginas: 464.
Saga: Hija de humo y hueso (1/3)


He decidido comenzar el blog con un libro delirante, hermoso, que no solo nos invita soñar sino que nos interpela en la manera en la que nos comportamos a diario. Escrito por la fabulosa Laini Taylor quien vive muy acorde a su hora y de la cual conoceremos más en nuestro apartado de autores. Pero por ahora quiero contarles la historia de Karou quien es la protagonista de esta hermosa novela, una joven mortal quien ha vivido toda su vida entre dos mundos, la tierra y el de monstruos. Un día su mundo comienza a arder a causa de unos ángeles, entre ellos, Akiva.
Como es de esperarse van a tener un romance del cual ninguno de los dos va a salir bien librado. La cuestión es que este entramado al cual el lector está llamado a desenlazar, no se desarrolla en tiempo presente sino de mucho tiempo atrás y que inevitablemente ha perseguido al ángel y a la chica de pelo azul.
Poco a poco comenzaremos a descubrir, quienes son los buenos y malos, después nos daremos cuenta que en esta historia todo no es como se cree y que la realidad que percibimos como lectores y habitantes del mundo es completamente adversa y terminaremos pensando. « ¿Si son los monstruos los que provocan la guerra o si es la guerra la que genera monstruos? »(Taylor, 2011).
Este libro aborda diferentes temáticas como el cuerpo, la belleza, medios de comunicación, la guerra, la paz, la humanidad, el odio, la envida e inevitablemente, el amor.
Una lectura amena, cuidadosa de los detalles y responsable con el púbico; Algo que me pareció muy especial fue la invitación a aceptar las diferencias, para una sociedad que rechaza lo que no es bello y adverso a bueno.
Lectura recomendada, para los fanáticos de las sagas, historias paralelas al mundo humano, lectores quien le guste que el ritmo sea rápido y posiblemente amantes de la guerra y el romance, la autora maneja este último punto de forma magistral ya que lo escribe de una forma adecuada y con la medida justa, sin rosar la cursilería que a muchos les fastidia.
No olviden ser revoltosos, curiosos y ¡siempre cuestionar todo!