¿Por qué conejos blancos?
En
cada reseña encontrarás que la autora de la misma calificará al libro tratado
en un rango de 1 a 5 conejos blancos. Seguramente los más observadores habrán
hecho la rápida asociación con nuestro pequeño amigo de Alicia en el país de
las Maravillas, y si no, estamos aquí para explicarte.
Personalmente
desde mi infancia he sentido fascinación por esta historia inglesa, y por cada
uno de sus personas por los secretos que encierran en sus palabras, su ironía y
su particular manera de ser. Y sin duda alguna, sin conejo blanco no habría
historia. Yo sitúo a mis compañeras y a mí en el personaje del conejo, pues en este momento somos nosotras quiénes despertamos interés y curiosidad en nuestros lectores, y siempre cargaremos con el reloj encima porque ¡oh! La duquesa se enfadará si llegamos tarde, o peor aún, si no cumplimos a tiempo con nuestro deber de subir nuevas reseñas.
Amigos
y amigas, ¡que a ustedes tampoco se les quede el reloj! No querrán perderse de
las nuevas entradas en nuestro blog. Recuerden que un conejo blanco significa
“¡No lo leo ni aunque me corten la cabeza!”, dos conejos es igual a “¡Lo leo
solo con la Reina Roja de testigo!”, si lo calificamos con tres conejos es
porque “¡Este libro me transporta a la madriguera del conejo!”, cuatro conejos
significa que el libro “¡me vuelve loco/a como el sombrerero!, y si le damos
cinco conejos es porque “¡He llegado al País de las Maravillas!” con este
libro.
No olviden ser revoltosos, curiosos y ¡siempre cuestionar todo!
Fiel a
ustedes, y con ganas de tomar el té con el sombrero y la liebre de marzo:
Bruja.
Editora.