Una poción perfecta necesita un trío de expertas.
Del porqué ser bruja, maga y hechicera.


Más allá de ser Potterheads y amar del principio al fin el trabajo de Carolina Andújar, nos autoreconocemos como seres del inframundo, sensibles a la naturaleza, fieles a la Luna y portadoras de sabiduría. La rebeldía que encierra estos tres conc
eptos nos llenan de orgullo y poder, brujas, hechiceras, magas, e incluso gitanas fueron perseguidas, condenadas a la hoguera, a la guillotina, el conocimiento ancestral fue subvalorado, la imagen de la fémina empoderada, la mágica, la fuerte, fue borrada con fuego y odio. Pero nosotras y muchas otras les devolvemos su lugar en la sociedad, reconocemos la importancia de saberse transformadora e inteligente, tal como lo fueron estos personajes en su época.
Acertadamente Myriam Wigutov dice “La palabra bruja, que en inglés se dice witch, deviene de una bella y antiquísima palabra y práctica egipcia, “Baq”. Significa varias cosas: poder femenino, mujer de poder, mujer que conoce su poder y lo usa, mujer que conoce las palabras mágicas o de poder. O sea que bruja significa mujer empoderada.” Somos brujas que conocen las palabras mágicas, las inquietas palabras para atraparte con nuestro hechizo literario.
A propósito de hechizos, las hechiceras están emparentadas con las diosas, se les atribuyó la capacidad de predecir el futuro, manipular el destino, la capacidad de elaborar filtros para seducir o enloquecer, de curar y matar y también para comunicarse con los muertos o seres que escapan de la realidad del mundo humano. Se destacan por ser altivas, independientes, caprichosas, son famosas por sus conjuros y belleza como Circe o una de nuestras favoritas, Calipso. Estas mujeres concebían al mundo al revés, las leyes las oprimían y eran exiliadas, solo por ser diferentes y amar la magia, les encantaba leer, eran capaces de apasionar a la sociedad entera en lo que ellas creían y defendían.
Cabe decir que ser maga hoy no significa practicar el quidditch a diario, volar sobre una escoba o preparar tónicos para retrasar el envejecimiento, se trata de portar imaginación, de compartir con ustedes un poco de aquel mágico mundo donde la literatura predomina, los sueños son el camino y todo lo que pensamos puede llegar a ser posible. O quizá solo se trata de creer en que el conocimiento, la buena lectura y el disfrute por la vida no cesarán ante las injusticias, no se silenciarán ante lo que se quiera imponer.
La magia existe, está en cada uno de los que recorremos caminos llenos de las más grandes aventuras, terribles desafíos, y los más dulces o trágicos romances que sólo se encuentran entre páginas de libros.
Porque así es la vida de un verdadero lector, no se cansa de aprender, de curiosear, y de disfrutar de la ambivalencia de las complejidades de su vida, y de las de aquellos a los que no pueden tocar, pero que resultan los más íntimos amigos.
¿Por qué ser bruja, maga y hechicera? Porque la poción perfecta es un trípode al que estamos felices de pertenecer.
El caldero está a punto de hervir, lleno de inquietas palabras que esperamos que disfruten.
Iluminadas por la energía de la Luna, sus queridas:

Bruja Maga Hechicera